Tomada de la edición impresa del Miércoles, 20 Febrero 2013

Usuarios exigen mayor agilidad

Las personas que necesariamente deben tomar un bus de Metroexpress demandan la llegada de más articulados hacia la ruta del norte

Foto: José Morán
El servicio funciona con la mitad de la flota. Espera completarse las 180 unidades en marzo para ejecutar el recorrido completo.

Redacción / Guayaquil

La impaciencia y la molestia por la desorganización en las paradas era evidente en los usuarios de Metroexpress que aguardaban por las unidades en el cuarto día de operaciones.

Los silbidos, abucheos y expresiones como “no se metan a la cola”, “no hay nadie que dé información” eran parte de los reclamos en la estación Colegio San Agustín, ubicada en Pedro Moncayo y Alejo Lascano, lugar que hasta ahora es el último punto al que llegan los articulados desde la terminal 25 de Julio, al sur.

Asimismo, el paradero sirve de transbordo para las personas que quieren movilizarse hacia la terminal del norte, Río Daule.

“Cualquier información le preguntan al guardia”, expresó uno de los conductores que llegaba a su última parada.

Sin embargo el cuidador, quien omitió su nombre, señaló que estaba de resguardo en la boletería, por lo que debía permanecer en su lugar y no se abastecía para indicar los destinos a los pasajeros.

Mientras unos esperaban la unidad que los lleve hacia el sur, otros se desesperaban por los escasos alimentadores que iban al norte.

“Tengo media hora esperando por un alimentador que me lleve a la av. de las Américas, ya pasó uno pero fue lleno. Eso no abastece a nadie”, reclamó Gustavo Mollón, quien llegó desde el Guasmo para ir a su trabajo.

Daniel Chávez, quien el día anterior llegó con media hora de retraso a la oficina, sostuvo que estaba inconforme por la falta de vehículos.

“No sé porqué empieza a funcionar (el sistema) si no están los buses completos. Tenemos que tomar un alimentador, luego ir al terminal, tomar otra unidad, llegar aquí y esperar otro bus. Eso demora el doble de tiempo”, manifestó Chávez.

Del mismo modo, Marlene Intriago, de 53 años, manifestó que anteriormente tomaba la línea 28 desde la terminal terrestre para ir al puerto marítimo, pero ante la salida de dicha ruta no le quedó otra alternativa que optar por el recorrido de la troncal 2 de la metrovía.

Siete alimentadores provisionales abastecen la ruta que se dirige al norte, en la av. Benjamín Rosales, por la falta de articulados, pues el servicio inició con 44 de ellos y 64 alimentadores para cubrir la mitad del recorrido.

“Puede ser un buen servicio, pero si no está habilitado al 100% va a haber problema... La gente se transportaba más rápido en los buses que los cogía cerca de su casa, que de esta manera”, mencionó una usuaria, quien prefirió no revelar su identidad.

En la terminal de transferencia 25 de Julio aún permanecían los rostros de desorientación en los transeúntes que aguardaban por un alimentador que los lleve a sectores como Esteros, Santiaguito Roldós, Fertisa, Guasmo central, sur y Floresta.

“Es una cosa terrible, alimentadores están escasos, al menos yo no vi los buses. Ya son las 09:05 y llego tarde al trabajo”, reprochó la pasajera Mónica Anchundia.

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