Tomada de la edición impresa del Lunes, 10 Junio 2013

Koko’s Band rescata la identidad de las orquestas antiguas

Joffre Bozada es el líder de este grupo de El Empalme, que tiene 16 músicos

Foto: Cortesía.

Redacción / Guayaquil

Cumbia, salsa, merengue y todo tipo de música tropical consta en el menú de Koko’s Band, una agrupación que surge hace tres años de la cabeza de Joffre Bozada, su dueño, y que ahora quiere imprimir su nombre en los medios de comunicación.

El Empalme es el cantón del Guayas que ve nacer a este grupo que poco a poco gana terreno a nivel nacional. En este mes que transcurre  ofrecen un trabajo discográfico al que han denominado Joffre Bozada y su Orquesta, el cual contiene nueve temas.

Hay batería electrónica, timbales, bajo, trompeta, trombón, saxofón… una orquesta que es complementada por tres cantantes. Uno de ellos, Pepe, señala que otra de las fortalezas de los Koko’s Band es la manera en que plantean las coreografías.

En su disco constan tres temas inéditos: ‘El Empalme’, ‘El pajarito’ y ‘Cumbia Koko’s Band’, que escribió Nelly Bozada, hermana de Joffre y quien tiene la tarea de componer para el grupo.

Las temáticas de estas canciones se enfrascan en la diversión, excepto en la canción ‘El Empalme’, pues pese a estar grabado en cumbia es más bien un homenaje al cantón al que pertenece el grupo.

Al respecto, Joffre comenta que la frase: “Nadie es profeta en su tierra” no va con la banda, pues  considera que el haber conseguido 13 contratos en ese lugar en su corta trayectoria es una muestra de la aceptación que tienen.

“El pueblo es muy difícil para las orquestas. Le gusta escuchar cosas buenas, como Wilfrido Vargas; hemos tocado en conciertos grandes allá”, comenta el dueño del conjunto.

Joffre, ya encaminado en su sueño, cuenta que antes de poder realizarlo debió asegurarse de que contaría con recursos económicos para continuar sin obstáculos. Su manera de hacerlo fue montarse un taller mecánico. Es ingeniero en esa área y aún atiende su local cuando no está con el grupo.

“Toda mi vida quise ser músico”, lanza en medio de la entrevista como quien confiesa un secreto que ya es público. A los 18 años aprendió a tocar piano, a los 33 se acercó de nuevo al arte que lo apasiona, pero es hasta los 40 que forma Koko’s Band, en donde toca el teclado.

Adquirir los instrumentos, el sonido, el transporte para movilizar equipos y hasta los músicos no fue fácil, reconoce, pero valió la pena. Hoy en día, la orquesta es una de las pocas en las que toca en vivo y que no requiere de bailarinas semidesnudas para darse a conocer.

“No necesitamos mujeres para vender nuestro producto, sino gente profesional que tenga ganas de hacer música de calidad”, concluye.

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