Tomada de la edición impresa del Domingo, 22 Mayo 2011

Bolívar y Sucre, la vida de dos grandes

Mañana se celebra un año más de la gloriosa Batalla del Pichincha. Este reportaje es un breve repaso por la vida de dos de sus principales actores

Bolívar y Sucre,  la vida de dos grandes

Javier Carrera / Guayaquil

 

Simón Bolívar

Hablar de Simón Bolívar es nombrar a uno de los personajes históricos más representativos de los pueblos latinoamericanos. Nació en Caracas el 24 de julio de 1783. Su nombre completo es Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios de Aguirre, Ponte-Andrade y Blanco. Fue el fundador de la Gran Colombia y una de las figuras más destacadas de la emancipación americana frente al imperio español.

Contribuyó de manera importante en la independencia de los territorios que actualmente constituyen los países de Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela, Panamá y Bolivia. Este último tomó aquel nombre en su honor. Por parte del Cabildo de Mérida-Venezuela, le fue concedido el título honorífico de Libertador, palabra que se asociaría a lo largo del tiempo a su nombre.

Familia e infancia

Su padre se llamaba Juan Vicente Bolívar y Ponte-Andrade, y su madre María de la Concepción Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y Blanco. Ambos pertenecían a la aristocracia caraqueña y provenían de familias oriundas de España. El Libertador tuvo cuatro hermanos, tres mayores y una menor: Juan Vicente, María Antonieta, Juana y María del Carmen.

Según referencia epistolar dejada por el propio Bolívar, éste gozó de una infancia dichosa, segura y feliz. Sin embargo, en enero de 1786 murió su padre y en julio de 1792, su madre. A pesar de que en sus primeros años de estudio no tuvo un buen desempeño, éste realmente mejoró con las lecciones de historia y cosmografía impartidas por Andrés Bello, destacado filósofo, educador y jurista venezolano.

Preparación y vida militar

Bolívar fue enviado a España a los 15 años para continuar sus estudios.

En Madrid -en 1800- conoció a la joven María Teresa Rodríguez del Toro y Alaiza, con quien contrajo matrimonio cuando él contaba con tan solo 19 años. Ella muere en 1803, víctima de fiebre amarilla.

En el mismo año de la muerte de su esposa viajó a París, donde se dedicó junto a su antiguo maestro Simón Rodríguez a la lectura de obras clásicas y a ilustrarse en diversos campos del saber universal. Viajó luego por Italia en compañía de Rodríguez y el 15 de agosto de 1805 en el Monte Sacro de Roma juró libertar a su patria y regresó a Venezuela en 1806.

Luchas y logros100-sucres

Tras un largo proceso de preparación académica en donde conoció a destacadas personalidades de la época, Bolívar viaja a Londres en una misión diplomática que generó grandes expectativas, ya que luego se consiguió que Inglaterra ejerciera presiones sobre España para favorecer los intereses venezolanos.

Cuando vuelve a Venezuela, comienza a interactuar enérgicamente en el ámbito político y público de la época, reuniendo recursos y aglomerando partidarios afines a los ideales de emancipación.

Después de duras batallas en contra de imperio español, Bolívar consolida, en ayuda de decenas de personajes históricos que lucharon por la independencia, la liberación de los territorios que comprenden Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela, Panamá y Bolivia.

Bolívar murió, acechado por problemas respiratorios, el 17 de diciembre de 1830, en Santa Marta-Colombia.

El Mariscal de Ayacucho

Antonio José de Sucre y Alcalá nació en Cumaná-Venezuela, el 3 de febrero de 1795. Fue un político, estadista y militar venezolano, considerado uno de los pilares fundamentales del proceso independentista de varios países de Sudamérica.


Participó en varias de las más importantes cruzadas realizadas en contra de las fuerzas militares del imperio español. Entre ellas constan: la Batalla del Pichincha (1822), Junín (1824) y Ayacucho (1824). De la misma manera, dirigió, junto al venezolano Juan José Flores, las tropas grancolombinas que doblegaron a los militares peruanos en la Batalla de Tarqui, en 1829.

Vida familiar e inicios en la milicia


Sucre nació en el seno de una familia de gran riqueza y distinción dentro de la sociedad venezolana, de ascendencia franco-belga por vía paterna y española por vía materna. Su padre fue coronel de los ejércitos reales.

A los quince años, el joven Antonio ya mostraba su interés por la milicia y las ideas libertarias, alistándose en el ejército patriota y participando además en la campaña del generalísimo Francisco de Miranda, en 1812 contra los realistas, durante la cual ascendió a teniente.

Tras el fracaso de este primer intento libertador se refugió en la Isla Trinidad. Luego regresó a Venezuela, casado con la noble dama quiteña Mariana Carcelén, IV Marquesa de Solanda, con quien tuvo una hija que murió a muy temprana edad, Teresa Sucre y Carcelén.


Papel decisivo en Batalla del Pichincha

Caracterizado por su gallardía y apasionamiento, Sucre paulatinamente se convertiría en el brazo derecho del Libertador. En mayo de 1821, arribó a Guayaquil para dirigir al ejército patriota, y empezar las operaciones encaminadas a la liberación de Quito y los demás territorios que aún faltaban.


A pesar de que la primera campaña realizada en contra del ejército español fue un fracaso, para enero de 1822, Antonio José de Sucre ya había organizado una nueva operación. Su ejército lo constituían cerca de 1.700 hombres, a los que luego se les unieron un contingente de hombres de Perú y Argentina, enviados por San Martín. Cabe destacar la sagacidad con la que el Gran Mariscal organizó a su ejército y el tesón con que enfrentó aquel encuentro con los hombres de Melchor Aymerich, comandante en jefe del imperio español.


Tras el triunfo conseguido en la Batalla de Ayacucho (1824), con la que se logró la completa independencia del Perú, el congreso de este incipiente país lo nombra ‘Gran Mariscal de Ayacucho’.

5-sucresMuerte y reconocimientos


A lo largo del tiempo se han manejado varias hipótesis acerca de la muerte de Sucre, sin embargo fueron los miembros de un grupo antibolivariano quienes perpetraron el asesinato.


El 4 de junio de 1830 en Berruecos-Colombia, estaba tendido el cuerpo de este prócer de la independencia, con múltiples heridas.


La figura de Antonio José de Sucre ha sido objeto de un sinnúmero de homenajes escultóricos  y pictóricos en varios países de Latinoamérica. En Guayaquil se erige una gran efigie en la Plaza de la Integración, a escasos metros de los edificios de la Alcaldía y la Gobernación.

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